El Solidario
El Solidario, septiembre-noviembre de 2004

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Jornadas de la Salud 2004

Pienso, luego existo

“Las adicciones son un tema complejo” dice Adrián Fietta, psicoanalista a cargo de uno de los talleres sobre adicciones que se realizaron durante la Jornada de la Salud. “Aquí vamos a ver cómo se piensan las adicciones y luego a debatir ".

A pesar de su complejidad, y del inmenso terreno que abarcan las adicciones en términos de los objetos a los cuales uno puede volverse adicto, el taller se centró principalmente en la drogadicción, un tema particularmente vigente y, como quedó claro hacia el final, muy bien pensado y trabajado por los alumnos en términos personales. “Uno busca en las drogas algo” afirma Fietta, “ya sea en las legales o en las ilegales”. Se habla acerca de la historicidad de las drogas, de que no son algo nuevo, de su estado "de moda" y de su nueva adquisición: la cualidad de mercancía. Las drogas como poderío económico, con influencia en el mercado mundial. Droga como una nueva moneda de consumo globalizado.

Entonces se plantea el debate, y los alumnos se cuestionan, replican, ejemplifican, citan y se pasean por los puntos centrales de la problemática adictiva. La mayoría tiene entre 14 y 15 años, un dato no menospreciable para la temática planteada.

Algunas de las preguntas alrededor de las cuales giró el taller fueron formuladas por los propios alumnos: el drogadicto, ¿es un delincuente o un enfermo? ¿Cuál es la diferencia entre un consumidor y un adicto? ¿Se puede ser consumidor y no adicto? La drogadicción ¿es un tema de conciencia? ¿Cómo actuar frente al grupo de amigos que se drogan? ¿Son verdaderos amigos? ¿Cuál es la importancia del respaldo familiar en el tema? ¿Y el de los amigos? ¿El adicto, busca la muerte o es alguien que quiere vivir y no sabe cómo? ¿Se puede salir de la drogadicción? ¿Alcanza la paciencia para salir de la misma? ¿Cómo se sale? ¿Se puede salir estando solo? ¿Qué pasa después de que uno sale?

No hay respuestas ni certezas en el tratamiento de las adicciones, como tampoco hay una política estatal a nivel mundial que sirva efectivamente para tratar el tema. Entonces la información, la toma de conciencia, y el trabajo intelectual que se tomaron los chicos individualmente y en base a una necesidad sociológica pura se vuelve importantísima y loable. Porque ante la nada, ante el momento de decir si o no, eso es lo que salva o mata.

Joaquín Martínez

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