El Solidario
El Solidario, septiembre-noviembre de 2004

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Jornadas de la Salud 2004

Taller de donación de órganos

Soratti, Ibar y Roizman, dictando el taller de Donación de Órganos
Soratti, Ibar y Roizman, dictando el taller de Donación de Órganos

Realmente ha sido un lujo contar en la Jornada de la Salud con la presencia de los tres especialistas que han dictado este taller: el Dr. Carlos Soratti (Presidente del INCUCAI), el Dr. Ricardo Ibar (Director técnico del CUCAIBA) y el Prof. Gabriel Roizman (Programa educativo del CUCAIBA). Un lujo, ya que quizás sean algunos de los profesionales más idóneos y especializados del área de donación de órganos en nuestro país.

El taller se inició con la proyección de una película destinada a introducir a los chicos en la problemática de la donación de órganos. Luego, los alumnos, reunidos en grupos formularon distintas preguntas a los especialistas. Sus inquietudes revelaban básicamente una inminente preocupación sobre la calidad de los órganos donados y la eventual posibilidad de contagio de enfermedades que poseyera el donante. Es necesario aclarar, en primer lugar, que si bien la mayoría de los órganos provienen de personas fallecidas, en algunos casos se permite la donación en vida (si existiese un parentesco directo entre el donante y el “aceptor”) de riñón, hígado y médula ósea. En el primero de los casos es necesario evaluar el estado de los órganos tras el cese de actividades. Serán viables aquellos órganos que hayan mantenido hasta el momento de su extracción oxigenación y aporte sanguíneo adecuado. Esto ocurre cuando se produce un cese irreversible y por daño estructural de todas las funciones encefálicas (herida de bala, hemorragia cerebral, un tumor que se expande, etc), casos que afectan a un pequeño porcentaje de los fallecidos: apenas el 5%. Ricardo Ibar recalca la noción de “cese irreversible” y sostiene: “De la muerte nadie ha regresado”

Por el contrario, no serán viables los órganos del donante que falleciera de un paro cardíaco, aunque sí sus tejidos. Esto se debe a que durante el paro muchos órganos no tienen provisión de oxígeno, lo cual es estrictamente necesario para la actividad celular. Los órganos son evaluados mediante diferentes técnicas, aunque esto no podrá determinar el 100% de su viabilidad.

Otra de las inquietudes de los chicos surgió a partir de los mitos y creencias que existen acerca de la determinación de la muerte de una persona. Un paciente es declarado muerto si presenta al menos durante 6 horas el síndrome de muerte, siendo esto constatado por diversos métodos instrumentales (arteriografía, electroencefalgrama, etc). Dicho síndrome incluye el estado de coma, la ausencia de respuesta a estímulos externos y el conocimiento de la causa de muerte. Esto descarta totalmente la posibilidad de que el donante esté vivo en el momento de la extracción.

También se aclaró que la posibilidad de donación siempre se le consulta a la familia del fallecido aunque éste haya manifestado su decisión previamente. Cuando ésta y la decisión de la familia no coinciden, en última instancia se procede a la mediación de un juez, pero previamente se trata de que los coordinadores (del INCUCAI o del CUCAIBA) acompañen, contengan e informen a la familia antes de tomar la decisión.

Uno de los momentos más interesantes y polémicos del taller tuvo lugar cuando los alumnos preguntaron si existía el tráfico de órganos. Carlos Soratti, presidente del INCUCAI, contestó rápidamente: “No, son mitos alimentados en un terreno propicio, que es el de la muerte” Al respecto, Roizman agregó que se trata de un problema psicológico que viene de las creencias, que se muestran a veces más resistentes que el conocimiento científico. También se recalcó que este imaginario no está sólo presente en la Argentina: Soratti mencionó que estas “leyendas urbanas modernas” son a menudo falsas (como la denuncia de la BBC de Londres sobre la colonia Montes de Oca, al respecto, aclara que no se aceptan como donantes a aquellas personas internadas en alguna institución neuropsiquiátrica) y que el impacto que producen gracias a su difusión a través de medios de comunicación masivos genera una significativa disminución de donantes.

Para evitar el “comercio de órganos”, en la Argentina se prohíbe el transplante con donante vivo no relacionado (genética y familiarmente).

También recalcaron que hay ciertos criterios básicos o primarios para determinar la recepción de las donaciones: el orden en la lista de espera está establecido por: en primer lugar, emergencias, luego, urgencias, y por último, los transplantes electivos.

Los especialistas, por último, comentaron que es posible la generación de órganos en laboratorio, y actualmente se apuesta a eso.

Ivana Tapia
Bárbara Keilty

Para más información:
CUCAIBA: 0-800-222-0101 www.cucaiba.gba.gov.ar
INCUCAI: 0-800-555-4628 www.incucai.gov.ar

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