El Solidario
El Solidario, septiembre-noviembre de 2004

‹‹Artículo previo I Artículo siguiente››

Consideraciones acerca del arte

El arte juega con sus propias reglas. Todo puede ser arte, siempre y cuando esté realizado en un marco artístico. Si vemos una puerta abierta, puede que no signifique nada; pero si esa misma puerta la vemos de determinado tamaño, en algún lugar especial y de colores singulares, pues ahí puede que forme parte de una obra artística.

El encargado de crear arte que sorprenda y revolucione es el artista y, precisamente, ése es su fin: transformar, revolucionar, crear ideas nuevas y no “clichés” que ya sean tan utilizados que se tornen aburridos. Los “Fauves” (fieras en idioma francés) fueron artistas revolucionarios a los que, por utilizar colores más fuertes de los que la sociedad estaba acostumbrada a observar, se los consideró animales, fieras.

Ahora bien, el artista cuenta con elementos, características o detalles que le puede incluir a la obra, éstos son los denominados “recursos técnicos”, que permiten al artista tener mayor dominio sobre su arte, su lenguaje (literatura, artes plásticas, sonoras, etc.). En la música, los recursos técnicos son la coda, la introducción, cómo están utilizados los silencios, los matices, los colores, la relación entre distensión y tensión, etc. Para el caso de la literatura serán la metáfora, los adjetivos.

Una obra, además de tener sus recursos, tiene un estilo: puede ser romántico (al que se denomina también “dionisíaco”, por Dionisio, el rey de la primavera / vino) que tiende a la exuberancia, al desborde, a lo desequilibrado; o bien puede ser clásico (Apolo, dios de la belleza) que es regular, equilibrado. Así que el artista puede elegir si tener más en cuenta lo sentimental, tomando el estilo romántico; o poner por encima la estructura de la obra (muchas partes relacionadas entre sí formando un todo con sentido).

La obra musical también, dependiendo del uso que se le dé, va a tener un género, va a ser de algún tipo. Por ejemplo: cinematográfica, de ópera, teatral, militar, ballet o religiosa. En lo que se refiere a la música religiosa, en la alta Edad Media, existía un canto llamado “Gregoriano” (por Gregorio, quien unió los salmos). El mismo era a capella y monódico. En esa época, el arte estaba destinado a la oración a Dios, y no se creía necesario, pues, ningún tipo de instrumento. Ya hacia la baja Edad Media el arte es profano y religioso. Centra su atención en las mujeres, quienes habían quedado a cargo de los castillos por ausencia de los señores feudales quienes luchaban en las Cruzadas. También se concentraron en el amor, en la Virgen y en las Cruzadas mismas. En ese entonces, los nobles poetas que se encargaban de crear o escribir arte eran los Troveros y Trovadores, quienes hablaban “langue d`oil” y “langue d`oc”.

Al acabar las Cruzadas, había un tema menos del cual escribir y, paulatinamente, fue desapareciendo su idioma, por lo que quedaron sin identidad ; así fueron desapareciendo estos artistas nobles.

Volviendo a la obra artística, hay diferentes modos de crear el sentido de la obra. Puede ser metafórica, donde la obra llega a su sentido utilizando la metáfora; puede ser panfletaria, cuando baja línea y dice cómo son las cosas y cómo hay que verlas, de un único punto de vista; o bien, puede ser directa, que simplemente se muestra. A pesar de que el artista intente crear algún sentido específico, el arte no comunica, produce efectos. Y cada receptor, dependiendo de su conocimiento personal y de su competencia, interpreta y entiende un sentido diferente de la obra; es por esto que se dice que las obras de arte son autónomas. Así como hay receptores que intentan descubrir nuevos detalles y desentrañar hasta lo último de la obra (receptor activo), existen aquellos que prefieren simplemente oír, leer u observar recibiendo la obra sin realizar mecanismos internos de análisis (receptor pasivo).

Un artista puede, también, hacer llegar el sentido de su obra por diferentes lenguajes o artes. Las artes temporales, para las que es necesario el uso de la memoria, son la literatura, la música; y las espaciales son las artes plásticas. El artista puede, mediante una transposición, cambiar el lenguaje de una obra obteniendo el mismo sentido.

Así, pues, el artista tiene en sus manos todo lo necesario para que su obra quede con belleza estética (no importa el qué, sino el cómo), y que pueda transmitir su mensaje, su punto de vista (siempre influido por la época, la sociedad, lugar geográfico, etc.) al resto de la sociedad y que pueda ser interpretado y valorado como artista.

Lucía Rivera

(Trabajo seleccionado entre las evaluaciones anuales de música de 2º 1-a Turno Mañana)

‹‹Artículo previo I Artículo siguiente››