El Solidario
El Solidario, junio-agosto de 2003

Olimpíadas de poesía de A.P.O.A.

Los autores de estos poemas fueron seleccionados como finalistas en las olimpiadas que se llevaron a cabo en el teatro San Martín, el 29 de agosto.
Gabriel Caldirola obtuvo el tercer premio de su categoría.
¡Felicitaciones para todos!

Entre piedras

Un grito sordo
domo una ráfaga
de furiosos zarpazos,
cual enormes dardos
contra el hueco de mi alma herida.
Giro y allí estás,
trapecista de este circo
llamado mundo,
como fuego que arde sobre este mar
de inciertas sensaciones.
De frente te has ido
pero igualmente aún floto en el aire
el óxido de tu sombría mirada
esperando que un dios indecente
te saque de aquí para perderte con él.

Gastón Errecart 2° 3

Homo sapiens-sapiens

En la noche hambrienta
se apagan calles cósmicas
de la ciudad repleta de historias
errantes, vulgares
donde el hambre se transforma
por el efecto de la luz de la luna.
Bellas mujeres de tacos altos
alquilan su cuerpo como flores nocturnas
y entre paños y desechos
hombres transparentes piden migajas,
mientras aquellos con riquezas
ambicionan el mundo.
Ojos asesinos se esconden en las sombras
del sedimento de la furia,
Sintiendo el fervor sangriento
de un inocente que no goza perdones.
Muchos doman la noche,
entre copas y títeres,
buscando el tesoro
como el pirata en la marea,
mientras en un lecho duerme
la mujer amada y su negra conciencia.
Los hidalgos juntan el cielo
con el brillo del oro de su cuna
y disfrutan grande obras
como Hamlet y su amado Ofelia
o alguna ópera admirada.
Otros alimentan su gula
en restaurantes costosos
minadas de miradas al acecho,
amantes del lujo, del respeto,
amantes de la piel y el cuerpo.
Y uno muere en la desilusión
del manejo de la vida
que el hombre utiliza.
Ver como en vano ocurrió la explosión
aquel comienzo de un infierno eterno.
Y saber que somos cómplices
de la muerte breve
de quizás, una gran creación.

Victoria Wolter 4° 4 T. M.

Me levante un día

Me levante un día, era lunes, ésos que están llenos de bruma
Pero ese día fue especial... un monstruo terrible arruinó a mis ganas,
a mi espíritu, mi alma, y a mi cuerpo... pero sobre todo termino con nosotros,
descubrí, todos los días son lunes, todos los días siento
que tan solo me quedan migajas tuyas ¿olvidarse de todo?
Olvidarse que eres mi cómplice, que era la persona en la que confiaba
ese monstruo gigante que muestra lo que quedó de nosotros...
quedo tan solo un barco sin timón, sin dirección.
Juraste que no nos separaríamos... dijiste que siempre estaríamos juntos,
como la tierra y el sol.
Éramos mas que una sombra, éramos más que el mundo entero, pero...
tan rápido te fuiste, no comprendo cómo hace un aviador para volar
por el mundo, por esas planicies, por las alturas, por los mares y por el campo.
Antes eras distinto, no importaba por dónde volábamos:
estábamos juntos, éramos dos personas que sentían igual,
que sufrían por lo mismo... nos necesitábamos tanto como la uva al vino.
Océano transparente, así me sentía, y vos eras la mar
que tiraba mis peces por todas partes, desde mojarritas, pirañas
hasta poderosos tiburones, todos te seguían.
Así eras vos, un cuchillo sobre la manteca que la unta
a su manera, como era su preferencia.
Pero no pudiste esperarme,
No podías soportar tanto peso... tenías que irte.
Atravesaste mi cuerpo y mi alma con tu flecha.
Pero el cordón se cortó.
El títere se reveló,
el idéntico se volvió diferente,
el feliz lloró, el mar se volvió desierto,
y yo tiritando de frío,
sintiendo una imagen tuya,
aquella última vez que te vi,
cuando tus manos estaban violetas
tu boca fría y tu calor en la piel...
ya no era el mismo.
Cuando aquellos monstruos vienen a saludarme
yo les pregunto: ¿Por qué? ¿Por qué te llevaron?

Sofía Damaseno 4° 4 T. T.

Títeres, globos, muñequitos

Títeres, globos,
muñequitos.
Esas cosas se van a algún lugar.
¡Ya somos grandes! ¡Viva!
Podemos untarnos dulce de leche
y hacer que nos amamos.
Y lo hicimos. Nos amamos en mi cuarto.
¿Qué vino resultaría
de nuestras uvas?
Aquella vez
te domé en mi habitación.
     Te quería transparente
     Pero tu piel te pudo.
Llegué a aquel ángulo, aquella zona donde
triunfa la miel.
Instante breve, de
éxtasis, estalló la galaxia, nos apagamos.
Pero...

Snif, snif
Todo efímero,
tan étereo
tan, tan nada.
Simplemente cómplices
de crecimiento ilícito.
El cráter explotó
en aves blancas,
pero... ¿esto es hacer el amor?
No,
es sexo
ahora lo sé,
supongo que todos fuimos boludos
alguna vez,
¿Mami donde estás?

Juan Andreani 4° 4 T. M.

Casa en la marea

Primero la duda
por la ventanilla del colectivo
tu mano atraviesa
conmigo la ventanilla
había acumulado besos
y salían
las hojas eran serpentinas
que habían quedado del entierro
como la parte del cuerpo que no se moja
en la ducha.
           La acción de la marea
Primero pensarlo
después arrojar el cuerpo al agua
como las uvas
que mamá lavaba antes de comer.
Nos dimos cuenta de que el peldaño
era cuestión de ángulos solamente
y lo pisamos.
En la abstracción de la bruma
se diferencia mejor
lo que es un golpe de labios
y de mejillas
la abstracción del marco
un día perfecto
cuando salió el sol los paraguas
escurriéndose en el colectivo.
Nos abrimos como si fuéramos ríos
o autopistas y desembocamos
en la comodidad de la casa en el árbol
que hay al fondo de la calle sin salida
-el cartel así no indicaba y fuiste
igual
hasta el final para asegurarte
que no estuviera mal el cartel-
así navegamos
atravesando deltas
y después volviéndonos
a cerrar.
Y el cierre se abrió
.cesó la bruma
aunque siempre apagabas la luz
y vi un desierto de marfil
sus pliegues
fui agua.
Había vasos por tu casa
que eran floreros
me gustaba tu casa
el calidoscopio de ediciones que tenías
de mis libros preferidos
éramos cómplices de ciertas cosas
como los discos.
Un golpe en la puerta
si no contesta nadie otro golpe
y otro golpe porque sé que estas ahí
no contesta nadie
pegarle trompadas a la puerta
al ver que no se abre
hacerle caricitas
pero tampoco.
Me doró la intemperie
En pelotas
Porque no me dejaste agarrar la ropa
antes de salir.
Después de una carta o del tiempo
que tarda la sutileza en detenerte
nos raspamos la parte quemada
con un cuchillo de untar manteca.

-La marea deja sedimentos
en la parte raída del cuerpo-
La secuencia sigue
con la constancia del coito
está escrito que después hay dos cigarrillos
el humo se manifiesta en rendijas
suspendidas por la habitación
la pared es la certeza final
de la luz.

Gabriel Caldirola 4° 4 T. M.

El pasado, el presente y el futuro de un ser humano

El minutero del reloj camina sin caminar
Y los segundos arden uno a uno viéndome sufrir.
Estoy aquí, simplemente aquí, incapaz
Siquiera de moverme, tan embargada
De sensaciones, de palabras, de recuerdos
Tan mal guardado de naipes tan
Mal jugados ... de verdades.
A veces estoy aquí, otras estoy allá.
Otras me siento mejor acá
Y de vez en cuando allá
En algún lugar sombrío e incierto
Donde nadie me puede ver
Algunas veces salimos a tomar aire,
Yo, mis demás yo y todos sus él.
Somos tantos y tan distintos
Que no entramos todos dentro de mi.
La mitad de las veces que me pongo a pensar
En esa niña que fui, la extraño.
¡Si por lo menos hubiera heredado algo de ella!
Pobre, ella creía en el amor, pero por lo menos
Ingenua, era feliz.
Era una ráfaga de sentimientos
Que me quitaron de un zarpazo
Dejando un hueco bien profundo
En lo que solía ser mi ambición,
Mis ganas de crecer.
Mis misterios, mis intrigas, mis deseos,
Diría yo, mi ser entero.

Yo no tengo razones para vivir
Quizá las tenga para sobrevivir
Pero no tienen nada que ver conmigo.
Tienen que ver con él.
Cae la noche y con ella mis ilusiones
Tan sordas y ásperas, tan dependientes
Aunque sea la luna.
Los recuerdos vienen a mí como dardos arrojados
Por el infierno, solo me queda llorar y esperar
A que mis lagrimas sean secadas por el sol
El sol de un nuevo día que me hará descubrir
Que mi soledad sigue intacta, tanto
Tanto como ayer.

Sofia Collavine 1ro 2da. T.T.

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