El Solidario
El Solidario, junio-agosto de 2003

APRENDER A VOLAR

Un rey recibió como obsequio, dos pequeños halcones, y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara. Pasando unos meses, el maestro le informó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente, pero que al otro no sabía que le sucedía, no se había movido de la rama donde lo dejó desde el día que llegó.
El rey mandó llamar a curanderos y sanadores para que vieran al halcón, pero nadie pudo hacer volar al ave.
Encargó entonces la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió. Al día siguiente, por la ventana el rey pudo observar, que el ave aún continuaba inmóvil. Entonces decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa, a la persona que hiciera volar al halcón.
A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines. Entonces el rey le dijo a sus ayudantes, traigan al autor de ese milagro. Más tarde, apareció un campesino y le preguntaron:
---¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo has hecho? ¿Eres mago?
Y humildemente, el campesino contestó:
--- Fue fácil, mi rey, sólo corté la rama y el halcón voló. Se dio cuentas que tenía alas y se lanzó a volar...

Reflexionemos:
Y tú..., ¿a qué te estás aferrando que no puedes ser todo lo que puedes llegar a ser?
¿Qué estás esperando para soltarte?
No puedes descubrir nuevos mares... a menos que tengas el coraje para volar.

Texto escogido por Elsa Claramunt

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