El Solidario
El Solidario, marzo-mayo de 2003

Entrevista a Jorge Meijide

Meijide

“Al fin y al cabo, la tarea de la Cooperadora consiste en que hagamos aquellas cosas que alguien debería hacer y no está haciendo, que llenemos los huecos que alguien esta dejando vacíos.”
Les trasmitimos esta vez una entrevista de las más gratas, y tal vez mas cargadas de afecto que podamos haber hecho desde El Solidario.
Nos juntarnos a charlar con Jorge Meijide, conocido médico, humorista, dibujante, artista plástico, un peso pesado de nuestra cultura y un luchador en el terreno de la gráfica desde las épocas en que esta actividad implicaba en nuestro país los riesgos conocidos por todos nosotros.
Jorge Meijide es conocido por sus desopilantes personajes de la revista “Humor” durante los años 70, sus tiras en Billiken y otras publicaciones, y además, por su trayectoria en el terreno de las artes plásticas en el contexto nacional e internacional.
Pero junto a estos títulos y honores, posiblemente lo que más nos conmueva de Jorge, es la sensación que siempre tenemos de seguir estando frente a alguien que como nosotros, en algún momento encontró en la Asociación Cooperadora del Nacional de San Isidro, un lugar como amigo, como padre y como ciudadano.
Fue también en el año 1994, en el que “Meiji”, papá de Cecilia Meijide, propone y funda con una primera edición a su cargo, nuestro periódico, El Solidario.
Esta charla con Jorge Meijide nos permitió recordar algunas partes y recuperar otras de la historia de un período de la Asociación Cooperadora que sin duda sigue orientando en el espíritu y el trabajo, a los integrantes de la actual Comisión Directiva.

Gr…fico Meiji El Solidario: ¿Cuál es la mejor manera de cooperar con la cooperadora?
Jorge Meijide: Pienso que la mejor manera de ayudar es con lo que uno sabe hacer, en mi caso escribir, dibujar. Propuse hacer un periódico, porque me permitiría desarrollar estas actividades que me son propias.
El presidente en ese entonces era Jorge Polinesi, la idea le gustó, Elvira Latrónico nos dio luz verde, y así arranco el Solidario, con la ayuda de Virginia Curchmar.
Yo tenia algunas experiencias previas de editor en el ámbito médico, y una primera y anecdótica experiencia en la “colimba”, así que me largué.
Hubo distintas épocas, una de ellas con colaboración de la Municipalidad de San Isidro, en algún momento cambiamos también el formato, pero la frecuencia mientras yo lo edité, fue mensual y no se interrumpió nunca.

La charla ocurre en el lugar de trabajo del artista, en un cálido taller ubicado en el sótano de su casa de Palermo Viejo. Allí nos recibió rodeado orgullosamente de algunos de sus “trofeos’ de su época en la cooperadora,, una ordenada colección de todos los números del Solidario editados por él y ordenados con un evidente cariño y orgullo, “como para la foto”.
Nos muestra también con el mismo cariño y orgullo, fotos, dibujos, diseños para un logo del “Nacio”, manuscritos de los colaboradores, profesores, amigos, entre ellos algunos del mítico Negro Avila, “El Negro del Nacional”, querido columnista presente en muchas de las ediciones de entonces.
Confieso que estas revelaciones nos conmueven tanto a María Pía como a mí, ya que son representativas de una tarea que nos es muy familiar, la edición del Solidario.

E.S.: ¿Cuál fue el sentido para vos de trabajar para la Cooperadora?
J.M.: La filosofía de la cooperadora, era para nosotros muy sencilla, entendíamos que nuestra tarea consistía en devolver al colegio aquello que el colegio les daba a nuestros hijos.
Nos movía la posibilidad de hacer algo más por los chicos desde donde cada uno pudiera,.. pero la magia, estaba en la manera en que lo hacíamos.
Había amistad entre nosotros, esperábamos el día de la reunión para vernos, trabajar en las necesidades del colegio, pero muy especialmente para pasarlo bien.
El trabajo en la Cooperadora lo viví siempre como una actividad grata entre amigos en la que se hacían muchas cosas por el colegio, pero esencialmente la disfrutábamos.
No era raro, después de la reunión que la siguiéramos en “Los pumas”, estirando el encuentro, mechando la charla con temas nuestros, con nuestras alegrías y preocupaciones, discutiendo, a veces las agarradas eran fuertes, siempre tratando de encontrar soluciones.

E.S.: ¿ Quiénes compartían las tareas de la Cooperadora en ese entonces?
J. M.: Éramos como dije un grupo de amigos, Martín Fontenla (a quien me alegró mucho ver en el último Solidario dando una charla en el colegio), Eduardo Frank , el arquitecto que hiciera el proyecto de reforma para el Colegio, y que luego fuera presidente, Jorge Eksztain, con quien venĂamos del colegio Piaget. En ese momento el presidente era Jorge Polinesi. Estaban también en el grupo Eduardo Passano, José Luis López, Lilian y Horacio Maggio, Nilda Lorda, Diego Schavelzon, Dolores y Fernando Marcote, MarĂa Nułez, y posiblemente me olvide involuntariamente de alguien. Despu»s se integraron Virginia Curchmar y Roberto Wolfenson. Fue un grupo que entró con sangre nueva, con muchísima fuerza, algo así como “Los Carasucias de San Lorenzo”, tuvimos la suerte de tener lideres que no tenían miedo a que los otros hagan, en ese sentido, Polinesi y Elvira (Latrónico) mostraron lo que sabían. Pero creo que también hubo un fenómeno de grupo espontáneo, nos “dábamos bola”, esperábamos cosas unos de los otros. No había intereses personales y la honestidad y la confianza se dieron como base de la actividad

E.S.: ¿Y en que se reflejaba esta magia de la amistad, aparte de las tareas de la Cooperadora?
J.M.: Hacíamos las cosas que hace cualquier grupo de amigos, nos encontrábamos en los cumpleaños, en un asado, armábamos una choripaneada y juntábamos lo recaudado para la cooperadora. , festejábamos juntos lo que podíamos y lo hacíamos con gusto, el día del amigo, lo que cualquier grupo de amigos suele hacer.

E.S.:_ En estos tiempos tan politizados, ¿qué es lo que diferencia a la actividad en la Cooperadora de otras actividades en el área social?
J. M.: Y, en eso mismo, en que el trabajo en la Cooperadora se puede entender como la política como “buena palabra”, la política al verdadero servicio de la gente. La cooperadora, nos da una oportunidad de participación y de servicio.
Al fin y al cabo la tarea de la Cooperadora consiste en que hagamos aquellas cosas que alguien no está haciendo, que llenemos los huecos que alguien esta dejando vacíos.
En lo referente a filiación política, nos caracterizó siempre la libertad de escuchar los discursos políticos más diferentes y más diversos, en nuestras actividades culturales, entendíamos que la gracia estaba en que participaran todos, nuestras invitaciones al Colegio oscilaban desde Alfredo Péculo, hasta Monseñor Casareto, por nombrar a algunos.

E.S.: ¿ Existía la preocupación de que perdure la obra comenzada por ustedes?
J. M.:En mi caso no era una preocupación central, al menos de manera explícita, pero creo que la nuestra fue una época de gesta en la que parece ser que quedó marcado una estilo que hasta hoy perdura, la larga tarea posterior en la presidencia de Jorge Eksztain posiblemente haya decantado este estilo. Me alegra también que El Solidario haya seguido editándose hasta el día de hoy.

E.S.: En el editorial de este número, Roberto Wolfenson, actual presidente de la Cooperadora, trasmite de alguna manera sus logros, con esfuerzo ha conseguido una Cooperadora más compleja como institución, menos personalizada, con áreas definidas, como lo son cultura, mantenimiento, administración, etc. Los miembros actuales lo entendemos como una etapa complementaria y más allá aún de la excelencia de la presidencia de Jorge Ekzstain. ¿Qué opinión te merecen estos cambios?
J.M.: De hecho me asombran, y entiendo como muy útil este crecimiento. Intentaría también preservar el humor, la amistad y la relación entre los integrantes de la Cooperadora, manteniendo las costumbres básicas de un grupo de amigos, divertirse, hacer la tarea con placer, reunirse para disfrutar el solo hecho de estar juntos.

Meijide y Corra

Jorge Meijide
Nació en San Fernando, Provincia de Buenos Aires, el 1º de Octubre de 1947.
Entre 1972 y 1983 concurre al Taller de Dibujo de la Asociación Estimulo de Bellas Artes, habiendo tenido como profesores a Rubén Locaso, Salvador Benjuya y Carlos Fels. Actualmente asiste al Taller de Escenografía del Teatro Colón con los profesores Gerardo Pietrapertosa y Jorge Rulio.
Participó en numerosas exposiciones en el país y en el extranjero. En 1997,1999 y 2001 es invitado al Premio Trabucco de Dibujo de la Academia Nacional de Bellas Artes.

PRINCIPALES MUESTRAS INDIVIDUALES:

1978: Galería Lirolay.
1982: Palacio Legislativo de La Plata.
1990 y 1993: Galería Atica.
1997: Centro Cultural Recoleta.
1999: Quinta Trabucco. Galería Atíca.
2000: ARTEBA
2000: Espejito Vale Doble : Centro Cultural Recoleta
2000: Espejito Vale Doble Escuela Reconquista Tigre

PRINCIPALES PREMIOS.

1980: 1er. Premio XVI Salón Nacional de Grabado y Dibujo.
1981: 1er. Premio Salón de Otoño de San Fernando.
1982: 1er Premio Salón Municipal Manuel Belgrano.
1985: 1er Premio LXII Salón Anual de Santa Fe.
1987: Gran Premio de Honor XXIII Salón Nacional de Grabado y Dibujo.
1994: 2º Premio Bienal Chandon de Dibujo y Grabado.
1999: 3er Premio 9na Bienal Internacional de Dibujo y Grabado de Taipei, Taiwan.
2002: 1er Premio Salón Nacional de Dibujo y Grabado de Entre Ríos.

OBRAS EN MUSEOS:

Salas Nacionales de Exposición
Museo Eduardo Sívori
Museo de la Fundación Rómulo Raggio.
Museo Rosa Galisteo de Santa Fe.
Museo de Bellas Artes de Taipei, Taiwan.
Colecciones privadas del país y del extranjero.

Entrevista realizada por Gustavo Corra
FotografĂa: MarĂa PĂa Su…rez Caviglia

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