El Solidario
El Solidario, marzo-mayo de 2002

¿Qué significa educar en tiempos de crisis?

Por Viviana Zenobi

Hace años que el país nos sacude diariamente con noticias cada vez más pesimistas, más desalentadoras, más indignantes, más...angustiantes. Sin embargo a partir de junio del año pasado con el inicio de la retención de servicios de los docentes de la escuela de nuestros hijos -El Nacional de San Isidro- una nueva y gran preocupación se instaló en nuestras vidas: su educación y su futuro. Esta nueva preocupación nos impulsó a movilizarnos, a juntarnos y a debatir algunos temas que, sinceramente, debíamos haber iniciado mucho tiempo atrás.

Los martes a la noche un considerable número de padres nos juntábamos en la escuela a tratar de encontrar una salida al conflicto, como si de nosotros solos dependiera el aumento del presupuesto educativo, la puntualidad del pago de los salarios, la jerarquización de la educación y el mejoramiento de las condiciones de trabajo de los docentes. ¿Podemos aislar la educación de este contexto de país? Evidentemente no. En las reuniones de los martes se escucharon ideas confusas, contradictorias, algunas quijotadas, en ocasiones cierto egoísmo personal, pero lo más importante es que el tema se instaló como objeto de discusión, debate y reflexión.

Una palabra, más bien un concepto, una idea, fue el centro de la polémica: LA EDUCACIN. Lejos de estar todos de acuerdo, cada uno de los que participábamos de las reuniones concebimos la educación -y el acto de educar- de maneras muy diferentes. Algunos la asociaban con la adquisición de conocimientos disciplinares, de Historia, Lengua, Matemáticas, Geografía, es decir un cúmulo de contenidos que, ya prefijados por el Ministerio de Educación, imparten cada una de las escuelas del país. Para otros, eso sólo no nos alcanzaba. Si estos contenidos son iguales en todas las escuelas ¿Por qué elegimos UNA escuela para nuestros hijos y descartamos otras? Evidentemente esta decisión es muy importante, conlleva muchas discusiones (en el buen sentido) en el interior de la familia, implica una "investigación" previa, en fín, no nos da lo mismo una escuela que otra. Me inclino a pensar que hay otras características de las escuelas que nos interesa conocer muy especialmente, por ejemplo los valores y objetivos que las autoridades y el cuerpo de profesores transmiten y construyen a diario con sus alumnos.

Estos objetivos y valores se conocen a través de las charlas con padres y alumnos que ya están en la escuela, se observan las actividades que se proponen sobre todo las denominadas "extracurriculares", también la organización interna de la escuela y los canales de comunicación entre los diferentes integrantes de la comunidad educativa. En el caso del Nacional estos objetivos y valores están claramente explicitados tanto en los discursos como en las prácticas cotidianas, son coherentes en el presente y también a lo largo de su historia; esta coherencia nos ha servido a muchos padres como elemento de juicio para tomar la difícil decisión de elegir la escuela para nuestros hijos.

Siguiendo en esta misma línea es necesario señalar que los valores y objetivos de la escuela deben coincidir con aquello que los padres queremos para nuestros hijos, ya que la educación y la formación de los hijos no queda en manos de la escuela, debemos educar juntos, los padres y la escuela . Es por esta razón que es fundamental la concordancia entre los valores y objetivos que tenemos las familias con aquellos que se impulsan y promueven desde la escuela.

En este particular contexto de profunda crisis que sufre nuestro país, es central y prioritaria la formación de buenas personas y buenos ciudadanos. Valores como la solidaridad, la participación y el compromiso, el respeto por la democracia, por las diferencias culturales, los derechos humanos, la condena a la corrupción y al egoísmo, la búsqueda de una sociedad más justa e igualitaria en cuanto a los derechos vitales y a la satisfacción de las necesidades básicas, la igualdad de oportunidades, la lucha contra la exclusión, deben ser contenidos prioritarios en lo que hoy entendemos por educar.

Antes del inicio del ciclo escolar en el diario La Nación del 25-2-2002 se publicó un reportaje a Stephen Ball, especialista inglés en educación. El periodista le preguntó "¿Qué es una buena escuela?", a lo que él respondió "...es aquella que permite que el estudiante desarrolle sus talentos individuales al máximo y le otorga una variedad de herramientas técnicas, pero también morales que puede implementar en el mundo real. No es la que se queda en la mera transmisión de información académica." Cuando le preguntan cómo se logran esos objetivos en tiempos de crisis agrega: "...la que no oculta, o intenta borrarla de las actividades cotidianas. Por el contrario, la escuela debe abordar la crisis desde las distintas disciplinas, de manera que los chicos puedan comprender qué es lo que está pasando en sus casas, en sus familias, en su país, para que cuando lleguen al hogar tengan la posibilidad de participar de manera inteligente en los problemas que sus padres enfrentan." Sobre este punto añade que no puede ser una decisión individual de cada docente, que no se puede improvisar. Se debe planificar en forma colectiva; docentes, directivos y las familas deberán reunirse y trabajar conjuntamente y decidir de qué manera se va a abordar la crisis.

En síntesis, en este particular contexto es importante remarcar que el conocimiento y la educación no pueden ser entendidos como elementos diferenciadores dentro de la sociedad, los que tienen acceso y los que quedan afuera, es por ello que pelear por la educación pública, laica y gratuita ha recobrado en estos últimos años una gran vigencia, lo que parecía un derecho ya conquistado se está convirtiendo en una nueva lucha. Creo que estos valores y objetivos son los que queremos para nuestros hijos, de manera que cuando tomen decisiones lo hagan en forma responsable, solidaria y comprometida, y entonces, sumando esfuerzos conseguiremos un país mejor.

N. de la R.: Viviana Zenobi es mamá de Federico (egresó el año pasado) y Esteban (2ºaño). En su actividad diaria, además, es docente universitaria de Geografía. A fines del año pasado, Viviana fue de las primeras en ponerse en contacto con nosotros en respuesta al llamado que hiciéramos solicitando colaboración para nuestro periódico. Esta es su primera nota y, estamos seguros, no será la última.

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