El Solidario
El Solidario, marzo-mayo de 2001

El uso de las computadoras en el colegio

¿Son necesarias o útiles las computadoras en la escuela? Para muchos la respuesta es obvia, para otros no tanto. Hay quienes esperan la salvación de parte de ellas, otros les huyen como si fuera el diablo. ¿Pero cuál es la realidad?

En primer lugar dejemos en claro que la computadora es una máquina. Compleja, pero simplemente una máquina. No tiene inteligencia, no hace nada por su cuenta. Solo hará aquello que nosotros le indiquemos. Tampoco es necesario saber programar ni hacer cursos esotéricos para usarla. De la misma manera que para conducir un automóvil no es necesario saber de mecánica, tampoco la mayoría de los usuarios tiene que saber programar.

¿Por qué el rechazo de parte de muchas personas? Con las computadoras se dan varias situaciones: el temor general a usar un aparato nuevo y aparentemente complejo, que se manifiesta en temor a romperlo (lo cual no es posible salvo mal trato) o a no entenderlo; temor a que la máquina reemplace al ser humano; a una idea equivocada sobre la supuesta inteligencia del mismo (ninguna); el quizás sorprendente hecho que los alumnos tengan más conocimiento para operar la computadora que quienes tienen que "enseñarles".

En realidad los alumnos no saben tanto como usualmente se cree. El conocimiento que tienen es generalmente de tipo operativo: encender el equipo, mover archivos de un lado a otro, saber los nombres de las partes, instalar un CD-ROM. Pero es raro el alumno que sepa realmente como funciona una computadora y aun menos el uso de programas complejos. Entienden de juegos, tienen reflejos más rápidos para manejar un joystick, y sobre todo tienen muchísima, muchísima paciencia para probar. Pero conocimiento, virtualmente nada. De cualquier manera, no es pecado preguntar a un alumno cuando no se sabe realizar alguna operación y el alumno lo puede desasnar a uno.

La computadora es hoy una herramienta básica para tareas administrativas. En ese sentido el primer uso es el escribir notas, informes, comunicaciones a los padres, alumnos y al resto de la estructura administrativa escolar.

Un segundo paso puede ser la construcción de bases de datos donde figura información vital sobre los alumnos, tales como nombres de los padres o tutores, domicilios, teléfonos, direcciones de correo electrónico, informes de sus docentes, sanciones disciplinarias, premios, reuniones con los padres, habilidades, etc. También información sobre los padres, tales como profesión o intereses especiales.

Ese mismo archivo puede dar lugar a un archivo adicional donde figuren las notas obtenidas en cada materia a lo largo de todos los años que el alumno permanezca en la institución, con el si-guiente paso que es la generación de documentación especial tales como boletines de notas.

La ventaja de usar la computadora es que se elimina duplicar información (con el ahorro de es-fuerzo, tiempo y dinero consiguiente) y se obtiene la información al instante.

Un tercer paso es la comunicación hacia y desde el colegio por correo electrónico. Hoy un por-centaje considerable de los alumnos dispone de computadora. Por otro lado no es necesario dis-poner de computadora para tener una dirección electrónica. El día de mañana esté cerca en que la mayor parte de las comunicaciones con los alumnos se haga por ese medio. Al mismo tiempo permitirá el envío de material didáctico a todos los alumnos por parte de sus docentes. El correo electrónico permite, además , un mayor acercamiento y participación de los padres. Y al ser electrónica la comunicación , en reemplazo de la basada en papel, el almacenaje ocupa substan-cialmente menos espacio físico y permite tener concentrado en un lugar y accesible a los intere-sados toda la correspondencia. También permite la comunicación con otros colegios, con inde-pendencia de la distancia y de las fronteras, logrando así un mejor entendimiento entre personas de distintas regiones y culturas, enriqueciendo de esta manera la labor educativa en una forma im-posible por otros medios.

El uso de la computadora en la biblioteca es fundamental. Por un lado están los aspectos admi-nistra-tivos: tener una base de datos con todo el material disponible con la descripción correspon-diente y asentar el movimiento del material en dicha base, permitiría a los alumnos buscar más rápidamente lo que necesitan y al mismo tiempo saber si está disponible. Un sistema basado en códigos de barra permitiría facilitar enormemente el trabajo de registrar las entradas y salidas. Y el análisis del movimiento permite el seguimiento del material utilizado y detectar carencias o material superfluo, datos, en la práctica imposibles de obtener de otra manera.

Disponer de muchas computadoras conectadas a Internet en la biblioteca, permitiría extender considerablemente el valor de la misma, ya que sería virtualmente mucho más grande. Permitiría realizar busquedas bibliográficas, por ejemplo, en la Biblioteca Nacional. O busquedas en los archivos de periódicos como La Nación. Y al estar disponible para todos, ayudaría a disminuir las diferencias entre alumnos con diferentes posibili-dades económicas.

Hasta ahora no hemos mencionado (salvo en la parte de biblioteca) el modo en que puede ayudar el uso de la computadora en la parte docente. Hay un error muy difundido que limita el uso de la computadora a algo llamado "Computación", que consiste, en general, en enseñar rudimentos del uso de Windows, de Word y de Excel. Esto es un grave error por varios motivos:

a) Windows es un sistema operativo con altas probabilidades de desaparecer en los próximos 5 años. Por otro lado no aporta nada a la educación.

b) Word y Excel, si bien son los dos programas quizás más usados hoy en día, no pueden ser el objeto de la enseñanza. Mañana pueden ser otros los programas más usados. Lo que si importa y es perdurable es enseñar a redactar. Y el procesador de palabra lo facilita, tanto para el alumno, al escribir, como al docente al corregir y señalar en el mismo trabajo lo que está bien o está mal. O a realizar tareas en grupos donde varios contribuyen al trabajo final.

Lo que si importa y es perdurable es enseñar Aritmética y Lógica, a calcular desde la trayectoria de un cuerpo (y entender que significan las leyes de Newton) en Física, hasta el Debe y Haber en Contabilidad, o algo tan simple como una cuenta corriente o una simulación de la contabilidad de un empresa sencilla.

Y hay más herramientas necesarias: bases de datos para guardar y organizar información, en vez de las tarjetas tradicionales de papel, que, por ejemplo, permiten generar bibliografías en un trabajo.

El uso de la computadora en Música tanto para entender música escrita como para ejecutarla. Geografía, Historia, Química, Arte, Literatura, etc., en todas ellas cada vez hay más sitios de Internet y programas disponibles que permiten enriquecer la forma tradicional basada en el manual o en lo que el docente dicta al frente de la clase.

Otra herramienta educativa importante consiste en tener un sitio en Internet. Esto permitiría publicar los trabajos de los alumnos y realizar proyectos educativos junto con otros colegios y /o que abarquen muchos años.

Lic. Francisco Hirsch