El Solidario, septiembre-noviembre de 2000
Educarse no es "zafar"
Educarse es elegir y defender lo que se desea, lo que queremos profunda e íntimamente para nosotros mismos.
Por lo tanto, educarse es optar por ser libres.
Porque el conocimiento nos da la posibilidad de seleccionar lo que nos conviene, lo que pensamos que es lo mejor y "zafando" no se logra.
Se logra con el compromiso diario, con la entrega permanente hacia algo que elegimos, que vivimos como propio, aunque es compartido. Es una experiencia personal que vivimos junto a nuestros pares, los que caminan junto a nosotros, también eligiendo, también optando, equivocándose y acertando.
Porque así se aprende y se compara.
En este camino son muchos los que aflojan y se detienen. Son muchos los que abandonan o "zafan" simplemente.
Pero para aquellos que eligen seguir, sacrificarse por el logro de un objetivo, la meta se visualiza.
Se concreta en función al esfuerzo y al compromiso con mi estudio, con mi escuela, con mi profesor, con mi compañero.
Educarse no es cumplir mínimamente con los reglamentos o con lo dispuesto por el sistema social. Es superarse para la libertad íntima, privadísima, esencial que se siente cuando se alcanza lo óptimo, lo mejor de cada uno de nosotros. Llegando a defender nuestros ideales, fundamentando las acciones, escapando de lo mediocre y superándose a través del permiso para equivocarse, sin quedarse en él.
Educarse no es "zafar", es desplegar las alas para volar. Es valerse de los mecanismos necesarios para que ese vuelo sea seguro, digno, majestuoso.
Y esa medida está dentro nuestro, como así también la elección de disfrutar de la libertad, o quedarse en el intento.
Por eso... ¡adelante!.... sus logros, han de ser seguramente, muchos mejores que los nuestros.
Patricia S. Groppo de Falero
Mamá de Matías (1º 3º)