
Continuando con la nota sobre la Ley Federal de Educación (entrevista a Cecilia Braslavsky, publicada en el número anterior), el día 23 de Agosto [de 2000] entrevistamos a la Rectora del colegio, Profesora Elvira Latrónico, a las Vicerrectoras, Profesoras María Elina Archain y Adriana Antes y a la Asesora Pedagógica, Licenciada Margarita Fernández. Lo que sigue es el extenso dialogo que El Solidario mantuvo con ellas
Virginia Curchmar: En el último número de El Solidario, publicamos una extensa entrevista a Cecilia Braslavsky, la persona que coordinó todo el proceso de los nuevos contenidos de la Ley Federal de Educación. ¿Qué opinas de los comentarios de Cecilia con relación a este tema, la EGB, etc.?
Elvira Latrónico: Bueno, cuando la leí me pareció impecable desde el punto de vista técnico. Es una persona que desde lo teórico no tiene fisuras.
El problema está en como llevar a la práctica toda esa construcción teórica… uno puede fundamentar, pero la realidad esta lejos de lo que figura escrito en los papeles.
Desde un punto de vista teórico, la ley Federal de Educación, en general, es una ley que tiene muchísimas ventajas, que puede significar avances con respecto a una posición anterior. Esta dentro de un panorama de cambios que el país necesita. Esto es indudable, no se puede negar.
Las buenos intenciones tampoco las podemos poner en tela de juicio.
Ahora, si vamos desde el papel a la práctica, en un país donde los recursos para la educación no se manejan como deberían manejarse, donde desde el sistema económico no se dan prioridades y esto incide, inevitablemente, en cualquier tipo de modificación que se haga tanto en Salud como en Educación, como en todos aquellas necesidades primarias y lógicas de una población, ahí es donde encontramos todas los fisuras. Y ninguna modificación se puede esbozar, ni estructurar, ni dar a conocer, ni poner en practica, si no hay una protección económica lógica que garantice que va a ser igualitaria y justa. Y esto es lo que significa hoy la puesta en practica, en muchos provincias, de la Ley Federal de Educación.
Margarita Fernández: Es más, la misma Ley garantiza los recursos económicos y, hoy en día no se cumple. Porque lo que dice la Ley con respecto al incremento del presupuesto en X número de años, no se ha logrado, por el contrario, se lo ha recortado.
Y en lo que corresponde a los contenidos, que realmente necesitan una renovación, en la misma aplicación hubo deserción del grupo de asesores; si recuerdan, hasta hubo conceptos científicos que fueron rechazados y no pudieron incorporarse, fundamentalmente en el área de Biología.
María Elina Archain: En principio, se había hablado de un proyecto piloto. Iba a funcionar en ciertos colegios, donde se probaría y se harían los retoques necesarios. Pero eso tampoco ocurrió. Se implementó en toda la Provincia de Buenos Aires. Está visto que, si hacemos una estadística, realmente no hay beneficios en la aplicación de la Ley. Se ha primarizado mucho. El tema de la continuidad de los chicos, el tema de los almuerzos… no se cumplió con la pauta de probar para ir haciendo retoques en la aplicación de la EGB. Con respecto al Polimodal, se han presentado bastantes problemas de los que, casualmente, hablamos ayer (María Elina se refiere a la Jornada de Perfeccionamiento Docente del 22/08/00). El próximo 11 de Septiembre [del 2000], en San Juan, se va a firmar un Pacto Federal, que tiene que ver, precisamente, con el Polimodal. En la Ley Federal quedaba implícito que el estudio se hacia cargo de la EGB y no tanto del Polimodal, porque ahí intervendrían las empresas y los municipios. Esto se pondría en práctica el próximo 11 de Septiembre. Se hablará de empresas, de pasantías, de mano de obra barata. Pero hay que tener cuidado, hacer esa lectura en segundas líneas y no fascinarse con el hecho de que el chico pueda trabajar y aplicar inmediatamente lo aprendido.
Roberto Wolfenson: Me gustaría que intentáramos comparar lo que dice Cecilia Braslavsky con lo que hablamos hasta aquí, para ver si hay coincidencias. Por ejemplo, refiriéndose a la Provincia de Buenos Aires, que es de lo que hemos estado hablando hasta aquí, Cecilia también dijo que la implementación de la ley no estuvo bien hecha…
Elvira: Si, pero a pesar de eso, hay una defensa de la implementación de la EGB y del Polimodal. Hay una critica, pero también una segunda lectura: "había que hacerlo, era mejor hacerlo que no hacer nada"…
Roberto: ¿Y vos no estás de acuerdo con esto?
Elvira: No, yo creo que… podré ser muy sarmientina, pero los cosas hoy que hacerlos bien. No me parece bien esto de "hacerlas mal pero hacerlas", porque hay generaciones que van a sufrir las consecuencias. Concretamente, todos estos chicos que están transitando por esta modificación que hizo la Provincia y que no dejo espacio para una posibilidad diferente, salvo en este Colegio. Por eso, no es casual el incremento que tenemos en el número de aspirantes a ingresar a este colegio. Creo que los padres están eligiendo una posibilidad diferente de la que le da cualquier escuela que maneje la Ley Federal, EGB o Polimodal. Pero, además de los aspirantes al curso de ingreso, estamos recibiendo muchísimos pedidos de vacantes para otros años, de papás que están desesperados, tratando de sacar a sus hijos de la EGB o del Polimodal. Y en esto, quiero detenerme: ¿Que papá puede elegir, evaluar, sacar conclusiones? El papá con una cierta formación educativa y cultural, que le ha permitido tener esta mirada un poco más crítica. Lamentablemente, los papás que no tienen esta posibilidad de análisis crítico, "se tragan la píldora", y el chico sigue sin posibilidad de elección, en el camino que le ha trazado una Ley Federal, a mi criterio, totalmente irreversible.
Porque, como bien dijo María Elina, estamos yendo hacia una primarización. Ayer, en la Jornada de Perfeccionamiento, vimos que hay maestros de cualquier asignatura que van a estar a la altura de un profesor especializado, porque han hecho algunos cursos que los habilitan a tener la misma validez que profesores especializados. Esto también trae aparejada una desprofesionalización de la carrera
Roberto: ¿Sería como decir que nivelamos para abajo?
Elvira: Claro, fundamentalmente desprofesionalizan.
Adriana Antes: Otro tema para remarcar es esta mezcla que se está dando al completar contenidos de la misma forma que se hacía antes, pero aplicando el sistema de evaluación de la Ley Federal. En mi área, la de ciencias, su status curricular debería estar compuesto por dos sistemas. Teóricamente, tiene que ser un profesor el que lleve adelante ese espacio curricular. Sin embargo, en este momento, el área está dividida en tres, como era antes, pero se está evaluando como dice la Ley Federal. Es decir, están mezclando las dos cosas.
Margarita: Lo que me pregunto es por qué si la Argentina durante los años '30 fue modelo para Latinoamérica con su escuela primaria, hemos echado por tierra ese proyecto. Este era un país donde no habían analfabetos, habíamos terminado prácticamente con ese tema. Entonces, por que siempre tenemos que destruir para construir. El sistema primario argentino fue modelo y nosotros somos su producto. En lugar de aprovechar la experiencia anterior, parándonos sobre los gigantes, descartamos todo sin tener en cuenta la importancia que tenia ese sistema.
Elvira: Además, hay algunos datos que habría que tomarlos en el contexto. Hablan de la retención del alumno. La provincia de Bs. As. tiene a la EGB como bandera y argumenta que, gracias a toda la transformación, ha tenido una mejor retención en el alumnado.
Virginia: Si, y hablan de 60 mil chicos más en los escuelas
Elvira: Pero tomemos en cuenta que esos alumnos ahora pueden faltar mucho más… Los alumnos de 8° y 9° año de la EGB tienen el mismo régimen de faltas que en la primaria. Es decir, tienen un régimen de inasistencias que les permite cualquier cantidad de inasistencias para poder retenerlo en el colegio. No es el régimen que tenemos nosotros, heredado de lo que, antiguamente, se llamaba la escuela media. En la EGB pueden faltar más y, entonces, claro, hay una retención mayor. Pero ¿con que calidad educativa? Además, retienen con recuperación, de recuperación, de recuperación. Porque lo que no quieren es perder el alumno. Tenemos datos precisos de profesores que están en otros colegios y, prácticamente, los obligan a aprobar a los alumnos, para poder retenerlos.
Entonces, frente a todo esto, me pregunto si el papá que tenga mayor poder adquisitivo, va a ir a buscar la escuela publica estatal o va a ir a la escuela privada que, por lo menos, le está mostrando que, en lugar de maestros, tiene profesores para el octavo y noveno, e incluso pone profesores para el séptimo. O que tiene un régimen de convivencia mucho más coherente, si se quiere, según las pretensiones del padre.
Es decir, ¿a donde van a parar aquellos papás que pueden defender la escuela pública porque tienen voz socialmente? Van a parar a las escuelas privadas. ¿Por qué? Porque "suponen que la escuela privada va a dar mejor calidad educativa", que le muestra un proyecto un poquito más organizado, si se quiere. Y acá volvemos a los años 70: la proliferación de escuelas privadas, la diferencia entre los que pueden ir a escuelas privadas y los que van a las escuelas estatales. ¿Quiénes son los que van a tener cabida en el campo laboral?¿Los egresados de que colegios?¿Cuáles son los que van a tener más peso? ¿Existirá después una selección donde los egresados de un colegio tengan una mejor formación que los de aquel otro colegio?
Esto encubre un montón de cosas, que van más allá de si estamos o no a favor, de la transformación educativa. Por supuesto, estamos a favor. Indudablemente. Acá no hay nadie, desde el ámbito directivo, que no este a favor de la transformación, porque si no, no estaríamos educando, no seríamos educadores. Pero, por lo menos, hay que tener un análisis crítico, que va más allá de la simple lectura.
Margarita: En educación, los resultados no se miden como en una fábrica, donde uno compra un producto que puede salir defectuoso o no. En educación, los resultados los vamos a medir dentro de 10 o 15 años. Y este daño que se está produciendo es irrecuperable
Elvira: Así es. Hay toda una generación que está perdiendo sus posibilidades. Las cosas hay que hacerlas pero hacerlas bien.
Adriana: Los fracasos que actualmente existen, no dan la posibilidad del cambio. No es posible modificar los errores a medida que se van produciendo. Y lo que se ve es una uniformidad en el plan de acción: cada uno hace lo que sabe pero tiene que responder a una consigna: la Ley Federal. De qué manera, como se hacen las cosas, eso lo tiene que manejar cada institución.
Elvira: Esa es la bandera de la autonomía. Y esta bandera de la autonomía es también la bandera del "sálvese quien pueda", "haga lo que pueda", en la comunidad que le tocó. Si le tocó una comunidad relativamente poderosa, va a tener una escuela con autonomía y con recursos que le permitan brindar una mejor calidad educativa. Si le tocó una comunidad pobre, tendrá autonomía pero con recursos que lamentablemente harán una cualidad educativa pésima.
Margarita: Porque está claro que no es lo mismo la comunidad de San Isidro que la de Río Blanquito, en Salta. Hay que tener mucho cuidado. Todos estamos a favor de la autonomía, pero ¡Cuidado! Veamos como la aplicamos y para qué.
Roberto: Me parece importante, entonces, preguntarles como fue que el equipo que dirigía el Colegio, en la época que se planteó lo de la EGB, decidió apartarse de la misma y ver si podía pasar a depender de la Universidad.
Elvira: Bueno, en realidad esto no nace como una salida por la puerta lateral para no entrar en la EGB. Esto es importante aclararlo porque nosotras, que estamos hace mucho tiempo en el colegio, sabemos que hay una herencia desde que se crea el colegio. Incluso lo llamaban "el Nacional Buenos Aires de San Isidro, de la Zona Norte". El Colegio siempre tuvo, digamos, la ilusión. Y han existido anteproyectos anteriores, de tener acá, dentro de la comunidad de San Isidro, un colegio con dependencia universitaria. Esto lo hemos vivido nosotras como profesoras. Cuando asumimos en el cargo directivo, creo que fue al año siguiente, tuvimos la oportunidad de tener una entrevista con el Dr. Sanguineti. En realidad, el Dr. Sanguineti nos pidió que lo interiorizaramos sobre las características del Bachillerato Internacional, que nosotros teníamos acá en el colegio. Fuimos a verlo y ahí salio el tema. Estoy hablando del año 1992, cuando todavía no estábamos transferidos a la Provincia de Buenos Aires. Salio la idea, había posibilidades y comenzamos a contactarnos. De esta manera es que, como proyecto institucional y como proyecto heredado de otras conducciones, e incluso de la comunidad de San Isidro, se comienza a gestionar esta posibilidad de transferencia del colegio a la Universidad de Buenos Aires. O sea que esto no tiene que ver con escapar de la EGB, sino con hacer algo de lo que se venía conversando desde los comienzos de la creación del colegio.
Roberto: ¿Cuál es la situación ahora?¿Estamos dependiendo de la Universidad?
Elvira: Las últimas noticias de la Provincia de Buenos Aires son que, para ellos, somos un colegio dependiente de la Universidad. Por lo menos, no estamos más en la Provincia. Nos siguen pagando los sueldos. Pero la UBA, tiene que hacer la entrada a través de su Consejo Superior, de manera que nosotros nos instalemos como Colegio dependiente de la UBA. Así que no hoy una dependencia actual, directa, de la Universidad. Hemos recibido la visita de gente que ha trabajado con los legajos y que ha trabajado con el plantel de profesores, el inventario, y con todo lo que tiene que ver con lo edilicio. Por eso nos seguimos manteniendo con toda la curricula, la organización y los planes que teníamos en el momento preciso en que se firma el acta de compromiso entre Shuberoff y Graciela Gianettasio.
Virginia: ¿Y como sigue todo esto?
Elvira: Esto debería seguir con la entrada a través del Consejo Superior, lo que significará la dependencia de la Universidad en forma definitiva.
Roberto: Hace unos días leí en un diario que hay una escuela en Tierra del Fuego que está apadrinada por el Colegio Nacional de Buenos Aires…
Elvira: No, son cosas distintas, aquello es solamente un padrinazgo. El ILSE también es un colegio privado, semipúblico, que funciona bajo la Intendencia de la Universidad de Buenos Aires.
Roberto: ¿Y que pasa con el turno de la noche?¿Nos perjudica para el hecho de que la Universidad nos acepte?
Elvira: No, en ningún momento la Universidad puso en tela de juicio la aceptación del colegio por la existencia de otro colegio instalado en el turno vespertino. Lo que pasa es que, en la Ley, lo que se transfiere son todos los bienes. Esto quiere decir que el edificio pasa a formar parte de los bienes de la Universidad de Buenos Aires. Pero el colegio que funciona a la noche sigue siendo un colegio de la órbita provincial. Así que, en el momento definitivo, Provincia y Universidad tendrán que trotar de definir este tema. Ahora es la Escuela Media Nº10.
Roberto:¿Y con respecto a los planes de estudio que hay ahora en el Colegio?
Elvira:Nosotros seguimos con los mismos planes, aunque modificando algunos contenidos. Creo que una buena táctica, y esto lo aprendí en mis clases de Pedagogía, es no tomar nunca un autor o una palabra como dogma. Lo valioso es tomar lo mejor de todos. Y estamos convencidos que tanto en la EGB como en el Polimodal, podemos encontrar contenidos que nos pueden servir a nosotros y que son valiosos. ¿Por qué no tomarlos?
Roberto: ¿Por eso es que se emplean textos que son de la EGB o del Polimodal?
Elvira: Exacto. No se pueden descartar ni ser dogmáticos. Si lo hacemos, lamentablemente, vamos a dejar afuera recursos interesantes y útiles.
Roberto: ¿Qué aspectos de los planes actuales pensás que sería conveniente mejorar?
Elvira: A mí no me preocupan tanto los contenidos. Me preocupa el “como”. Creo que un buen educador puede lograr maravillas con un mínimo contenido. Y el mal educador, aún con los mejores planes de estudio, solo obtendrea pobres resultados si no tiene la metodología necesaria para hacer que el alumno utilice su sentido crítico, desarrolle un pensamiento científico y se maneje con libertad de criterio; ahí no hay contenido que pueda salvar esa carencia.
Virginia Curchmar (cerrando la entrevista): Les agradecemos mucho que nos hayan recibido y hayan dispuesto todo este tiempo para la entrevista. ¿Hay algo más que quisieran agregar?
Elvira Latrónico: Si, quiero agregar algo, que me parece sumamente importante y está enlazado con la autonomía. Si este colegio ha crecido, si este colegio ha podido tener una mirada de beneplácito por parte de la comunidad y que se observa en la inscripción al ingreso que tenemos, tiene que ver, también, con la participación de los papás y, especialmente, del grupo de papás que está en la Cooperadora, que está trabajando para que el Colegio tenga todos los recursos edilicios que permiten que la actividad pedagógica se desarrolle con calidad. Esta es una tarea conjunta. Cualquier persona del equipo directivo se siente muy cómoda y muy bien cuando tiene un apoyo de estas características de parte de los padres. Además, seguimos manejándonos con un muy buen plantel de profesores, que hace que la calidad del colegio este dentro de lo que uno anhela. Con todas las deficiencias que podamos encontrar. Porque no vamos a ser necios. Hay un montón de deficiencias, un montón de defectos y un montón de cosas para perfeccionar. Pero tenemos un marco que nos permite lograr resultados que se parecen mucho a aquello que nosotros queremos obtener.
Y si me permiten, quisiera agregar algo más. Algo que me preguntaron hace unos días en otra entrevista pero que lamento que no se publicara. Me preguntaron cuál creía yo que sería, la característica de un buen colegio. Y yo contesté que un buen colegio debería ser un colegio revolucionario. Con todo el significado que tiene esta palabra. Un colegio que permita transformar el pensamiento y que, también, genere una comunidad que sea consecuente con esta idea.
Porque creo que, de alguna manera, es el espíritu de todos.