
En las páginas de Educación de Clarín, el pasado 28 de mayo [de 2000], se publicó una entrevista a Cecilia Braslavsky, recientemente nombrada directora de la Organización Internacional de Educación de la UNESCO, con sede en Ginebra.
Esta investigadora argentina de 48 años, fue elegida entre 84 postulantes de todo el mundo. Doctorada en la Universidad de Leipzig (Alemania), la Dra. Braslavsky tiene una larga trayectoria como docente e investigadora en temas de educación, en instituciones como la UBA y FLACSO. Entre 1994 y 1999 fue Directora de Investigación y Desarrollo Educativo en eI Ministerio de Educación de la Nación y lideró el proceso de redacción de los Contenidos Básicos Comunes.
La idea era, tal vez, un poco audaz... Comunicarnos con la Dra. Braslavsky y solicitarle una entrevista para nuestro periódico. Pensábamos ¿qué mejor contribución para la información de la comunidad de nuestro colegio que preguntarle a alguien cuyo conocimiento es indudable?
Lo que sigue es la trascripción de los párrafos más significativos de la entrevista que mantuvimos con ella el día 15 de Junio [de 2000].
ES: En 1993, luego de la sanción de la Ley Federal de Educación, comenzó a generarse toda una confusión entre esa ley, la Enseñanza General Básica, los Contenidos Básicos Comunes... El año pasado, leímos comentarios muy duros como este: "el modelo educativo que los funcionarios menemistas eligieron en un muestrario, en lugar de tratar de escuchar a la gente..." Adriana Puiggros, en Clarín, 10/08/99 y El Solidario Nº 40 de Septiembre 1999). ¿A que se debe todo esto?
C.B: En primer lugar, me parece que las posiciones de algunas personas estaban transitadas por un poco de interés partidario coyuntural, un poco de posición ideológica legítima y, también, por un poco de desconocimiento y poca información. Yo creo que no hay que analizar el proceso de reforma educativa, y las propuestas, desde las opiniones contrarias a ella sino desde la realidad. ¿Cuáles son los problemas que había en la educación argentina? ¿Qué es lo que la ley se propuso modificar? ¿Cómo se gestó esa ley, cuál es su origen, cuál es su historia? ¿Qué es lo que está pasando en la misma realidad? Tomemos cada una de estas cuatro preguntas. Primero, los problemas que había en la educación argentina: problemas de exclusión y abandono, de falta de actualización de los programas y de bajo rendimiento de los alumnos. Entonces, había en la comunidad y en la dirigencia educativa un sentimiento claro respecto de que algo había que hacer y, además, de que hacia falta una nueva regulación, una nueva ley para la educación argentina. Y es el radicalismo el que convoca a un Congreso Nacional de Educación, que tiene lugar entre 1984 y 1989...
ES: El Congreso Pedagógico...
C.B: Si, el Congreso Pedagógico, en el que participé muy activamente con posiciones laicas, en defensa de la escuela pública, muy consistentes, donde las posiciones laicas y las posiciones en defensa de la escuela publica, prácticamente, estuvieron en riesgo de perder todo por la apatía y la desaprensión de sectores que no fueron, que no dieron la batalla en el terreno institucional. Y ese Congreso Pedagógico surgió de una serie de propuestas para una nueva ley de educación, para un nuevo sistema educativo. Algunas interesantes, otras muy atrasadas; de alguna manera, ese congreso puso de manifiesto el estado del debate y, también, la falta de organización, la falta de capacidad para hacer propuestas de los sectores que se comprometían con la educación pública y laica. Puso de manifiesto la altísima capacidad organizativa que tienen las escuelas católicas en la Argentina, que se organizaron muy fuertemente y participaron muy activamente en ese congreso. Y el error de ciertos sectores del llamado sector progresista y, también, del partido radical, que plantearon hacer un congreso pedagógico por afuera de las escuelas. Que no tenían confianza en las maestras y maestros, los directores, los profesores y organizaron las reuniones del congreso en sociedades de fomento, con una metodología muy complicada, etc. Lo cual hizo que, durante ese periodo, los propios sectores educativos no encontraran un escenario, una posibilidad de discusión, de dialogo... Esto fue haciendo que, en realidad, mucha gente de la educación pública no participara de todo el proceso de discusión de las nuevas ideas en educación. Desde el mismo año '84 se decía que el congreso pedagógico no tenia que ser "escuelero". Y esto, lo decían sectores muy progresistas muy deseosos de que la educación cambie, pero que, al mismo tiempo, tenían mucha desconfianza en la gente de las escuelas. Entre 1987, año en que termina el Congreso Pedagógico, y 1992, se presentaron 11 proyectos de ley de educación y, finalmente, en el mismo '92 se discutió en el Congreso el proyecto de ley de educación. Pero se discutió a partir de una propuesta enviada por el ejecutivo, que, en realidad, era la propuesta de ley del presidente Menem, firmada por él y absolutamente diferente a lo que hoy es la Ley Federal de Educación. Era una propuesta de privatización o que iba a derivar en una privatización muy importante de la educación. Donde no se le reservaba al estado ninguna función importante, ni en la regulación ni en la provisión de educación. Donde no se planteaba, por ejemplo, que la Argentina tenía que tener un conjunto de contenidos básicos comunes para toda la educación argentina. La educación pública resistió ese proyecto de ley y salió a la calle: fueron las Marchas Blancas del '92. En Diputados, la Comisión de Educación, cuyo presidente era Jorge Rodríguez y cuya asesora era Susana Decibe, prepararon una ley alternativa. La elaboraron de común acuerdo con los diputados radicales como una propuesta de ley de consenso. Además, en la elaboración de esa nueva Ley Federal de Educación, participo la CTERA, muy activamente. Sin embargo, por razones de intereses partidarios coyunturales, esa ley, después, solo fue votada por unanimidad en la cámara de Senadores.
ES: Sin embargo, me decías antes que, como las provincias pueden adherir a la ley nacional o sacar su propia ley, la provincia de Buenos Aires sancionó su propia ley...
C.B: Si, así fue y, en algunos aspectos, es absolutamente coincidente con la Ley Federal y, en otros aspectos, cierra cosas que estaban más abiertas. Por ejemplo, en los aspectos ideológicos.
ES: ¿Y por que se armó esta gran polémica, donde se dice que bajó el nivel, que nivelaron para abajo, que los docentes no están capacitados para transmitir estos contenidos, que tendrían que haber capacitado primero...
C.B: Esto tiene que ver con la ejecución de las políticas educativas, sobre todo en provincia de Bs. As... Pero para terminar con lo de la ley, la Ley Federal, por ejemplo, prevé un incremento del 20% del presupuesto educativo por año, que es una cosa insólita, profundamente revolucionaria, que no se cumplió, pero que marca una tendencia. Por ahora, se cumplió con un 7 por ciento de incremento anual. Además, por lo menos, ahora existe una ley y ya se puede luchar por más presupuesto educativo. Cuando se aprueba esta Ley Federal de Educación comenzó todo un movimiento de reformas que pasaba por la elaboración de ciertos marcos de referencia, que es lo menos discutido. Los Contenidos Básicos Comunes (CBC) han sido razonablemente aceptados. Creo que están bien hechos y, además, tuvieron bastante búsqueda de consenso: participaron alrededor de 2000 personas seleccionadas por su competencia profesional y no por su pertenencia partidaria...
ES: ¿En eso trabajaste vos?
CB: Si, eso es lo que, concretamente, dirigí yo. Tuve bastante libertad para hacer las cosas como creí que había que hacerlas. En determinado momento, hubo una oposición muy fuerte de cierto sector de la Iglesia Católica y el Ministro decidió negociar. Hay dos versiones de los ABC. Una versión que respeta más los aportes de los técnicos, aprobada por los ministros provinciales. Y otra que, en algunos aspectos, contemporiza más con algunas posiciones de ciertos sectores del episcopado. La primera versión, que contemporiza menos, lleva la firma de todos los consultores de la comunidad académica; la que contemporiza mas, lleva solo la firma de los ministros... y es la que vale, ya que fue hecha con todos los recaudos de la ley. Los profesionales decidimos acompañar con nuestro trabajo, pero distanciarnos algo de esa propuesta. De todos modos, los cambios vistos en perspectiva, y fuera del calor de la lucha cotidiana, son menores. Incluso, en algunos puntos, se mejora la propuesta original: se hace mención expresa del Holocausto, se menciona a Dios y hay una definición de persona que, para los no religiosos, puede resultar…
ES: Chocante
C.B: Si, chocante, exactamente Ese es el único punto, realmente… es un párrafo en 350 páginas, y en una propuesta sumamente abarcativa.
Pero que es lo que pasa: la Ley Federal de Educación dispone que haya nueve años de educación general básica y tres años de educación polimodal. La ley está bien hecha porque no dice "escuela general básica" ni "escuela polimodal", dice "educación" La provincia de Buenos Aires interpretó que educación general básica" era igual a "escuela de educación general básica". Y decidió transformar las escuelas primarias en escuelas de educación general básica de nueve años. Siempre, todas, y en todas partes. Y hacer polimodales. Claro, esto generó mucho ruido y requería un operativo gerencial de envergadura: crear 7º, 8º y 9º grados en todas las escuelas de educación general básica y, de hecho, desestructurar las secundarias, porque las escuelas secundarias tenían 5 años y, entonces, ¿qué hacer con los 1º y 2º años? El argumento de la provincia de Buenos Aires es valido desde una cierta perspectiva y decía: "nuestra prioridad son los humildes, los pobres, que abandonan la escuela después del séptimo grado. Por lo tanto, la manera de hacer que los pobres se queden es prolongando los años, en las escuelas en las que los pobres están. Porque si tienen que continuar en otra, a esa edad, abandonan. Queremos que se queden, esa es la prioridad. Lo demás, no nos importa".
Córdoba tomó la decisión contraria. Córdoba dijo: "queremos elevar la calidad de la educación; la educación que forma para el pensamiento abstracto es la de la secundaria, y eso es lo que más nos importa. En consecuencia, sacamos el séptimo grado de las primarias y ponemos un año más en la secundaria". No obtuvieron, por esa razón pero si por otras, un escenario de alta competitividad, pero, en cambio, perdieron tres mil alumnos. La provincia de Buenos Aires ganá sesenta mil. Hay 60 mil chicos más en las escuelas. Sin embargo, en la provincia de Buenos Aires se puso mucho énfasis en reorganizar la estructura y no se trabajó lo suficiente en formar a la gente para trabajar pedagógicamente con esa nueva población.
ES: ¿Cómo fue el proceso en Río Negro? Viví seis años en el sur y recuerdo que, en la época en que estuve, mucha gente participaba en el Congreso Pedagógico. Había asambleas masivas en muchos escuelas...
C.B: Efectivamente, los procesos de cambio educativo en Río Negro, fueron delos antecedentes más importantes de todos estos movimientos de cambio enla Argentina. Fue una de las provincias que inició los cambios y fue unade las que dotaron de más equilibrio al congreso. Porque lasdelegaciones de la Patagonia tenían consenso, eran progresistas y lagente participó intensamente. No se le dió la espalda a lasescuelas y ellas mismas se comprometieron y armaron el BloquePatagónico. Como decía, equilibraron las cosas frente un bloqueconfesional y clerical, muy atrasado, de la provincia de Buenos Aires y CapitalFederal que, entre otras cosas, tuvo esas características porque,insisto con esto, "la gente progresista" no fue. No se inscribió en las asambleas, los partidos no lamovilizaron...
ES: Te diría que, en definitiva, lo de la participación es lo mismo que pasa en una Cooperadora, porque las personas se quejan, protestan, hablan, etc., pero cuando las llamás para que vengan, son pocas las que vienen.
C.B : Si, lo difícil es moverse para hacer y no para ladrar. No es fácil entender que no siempre uno se sale con la suya. El que hace cosas, sabe que es mejor que haya una posición de conjunto, con un 15 o 20% de la posición de uno, antes que imponer la posición y quedarse solo. Así, no se cambia ni se construye nada.
Después de este camino que siguieron, Buenos Aires por un lado y Córdoba por el otro, las demás provincias buscaron soluciones más interesantes. Primero, se logró entender mejor que “educación general básica”, no quiere decir “escuela de educación general básica” y que “educación polimodal” no quiere decir “escuela de educación polimodal". Y que procesos similares del mismo valor social y cognitivo, pueden darse en instituciones distintas.
ES: Es decir, la implementación practica no estaba dicha en la ley...
C.B: Para nada...
ES: La provincia de Buenos Aires la interpretó de una forma...
C.B: Tuvo el logro de incorporar 60.000 chicos pobres, pero tuvo varios problemas muy serios: no inventar una pedagogía adecuada para esto y no pensar desde la transición de lo que tenía, en el caso del secundario. Yo diría que Mendoza, Chubut, La Pampa... fueron más lento y dijeron otra cosa: "debemos encontrar soluciones organizativas distintas, no homogéneas al interior de nuestras propias provincias, y que, en cada caso, permitan encontrar una mejor ecuación entre incorporar más chicos en las escuelas y construir, realmente, una educación de calidad. En la provincia de Buenos Aires hay que repensar muchas cosas. La propuesta es muy interesante, muy de avanzada, pero creo que, efectivamente, hay sectores que no han podido hacer sus aportes, ni han acompañando los debates de los demás.
ES: ¿Qué hay de cierto en los comentarios acerca de que se copio de una reforma educativa española, que por eso todos los libros de texto son de editoriales españolas, que es un negocio?
C.B: La reforma educativa no se copió de ninguna parte. Lo que ocurre es que la gente, a veces, solo lee español y, entonces, lee las cosas escritas en versión española. Les doy un ejemplo: se pusieron de moda los contenidos transversales; se dice que en la propuesta de los CBC hay contenidos transversales. Eso demuestra que la gente no los leyó porque no los hay. Si hay un grupo de contenidos de formación ética y ciudadana, que incluye contenidos con problemas de la vida cotidiana: salud, convivencia, personas. En otros países, en España, estos se llaman contenidos transversales. Insisto, acá no. Por otro lado, en algunas cosas, efectivamente, hay similitudes que tienen que ver con un espíritu de época, con intercambios, con búsquedas. Además, por ultimo, la reforma educativa en España no fracaso. Y quien dice que la educación de la Social Democracia española fue peor que la de Franco y prefiere volver a la de Franco, que se haga carpo de las cosas que dice.
ES: Lo que se ha escuchado, también, es que ya la cambiaron de nuevo... que lo que hicieron al principio, lo volvieron a modificar...
C.B: Por supuesto. Lo que ocurre es que, en una misma institución, un chico de 16 años y un chico de 5 ó 6, no funcionan bien. Hay mucho malestar y mucha presión y se vuelve a buscar alguna manera de reorganizar el sistema para que haya una escuela para niños y una escuela para jóvenes. Pero porque ya los tengo adentro del sistema a esos grupos de sectores sociales y se instala lo que Daniel Filmus llama la "obligatoriedad subjetiva" de quedarse 7, 8 ó 9 años en la escuela. Esto pasó en varios países, no solo en España. Primero, organizaron una educación básica, puesta en una institución para educación básica y, después, volvieron a un esquema en el que los primeros años se dan en una escuela para niños y, los siguientes, en una escuela para jóvenes.
Me queda pendiente una parte de esta pregunta, sobre si negocio o no negocio ¿no? Me parece que hay que discutir con un poco menos de prejuicio. Y separando los temas. En primer lugar, lo importante es el contenido de los libros de texto y los autores de los libros de texto que se están usando en Argentina son todos argentinos. Han sido incorporados en los últimos diez o quince años. Son mejores profesionales que los que escribían antes los libros de texto. Yo diría que miremos los libros, leamos los libros, comparemos esto libros con los anteriores a la existencia de los CBC y digamos si son buenos o si son malos. No hay duda cuando uno mira esos libros que son mucho mejores. En segundo termino, discutamos, en el lugar que corresponde, la política editorial de la Argentina y, probablemente, acordemos todos que no hay una buena política de promoción del libro argentino.
ES: Bueno, cambiemos de tema. Quisiéramos leerte un comentario de una profesional de FIEL (ver nota al final de la entrevista), Maria Echart, sobre la reforma educativa: "Tenemos que liberalizar la educación. Dejemos que las escuelas sean autónomas y responsables por sus decisiones. Permitamos que tengan la libertad de elegir y despedir a su personal. En el caso de los escuelas publicas, el maestro es elegido en una oficina central. El director no puede decir ni una palabra, a menos que efectué una impugnación formal y, en tal caso, solo si se trata de una ofensa seria. No puede pagar más o menos; no hay gratificaciones; no hay premios para los que trabajan bien ni castigos para los que no lo hacen”. Y, más adelante, concluye que "sin una urgente liberalización, la reforma educativa conducirá, rápidamente, hacia ningún lado". ¿Qué opinión te merece todo este discurso?
C.B: Conozco muy bien las posiciones de Maria Echart. Lo mismo que las de Adriana Puiggros. Son posiciones, digamos, desde afuera del sistema y está bien, son interesantes, pero habría varias cosas que decir. La primera es que los maestros no se eligen más desde una oficina central, se eligen por Junta de Calificaciones y allí hay también representantes de los docentes y la elección esta regionalizada. En segundo lugar, los directores tienen mecanismos informales para ir seleccionando su propio personal y para ir armando equipos de trabajo. Pero, tercero, y sobre todo, la autonomía de las escuelas no puede ser nunca autismo, ni puede llevar nunca a que las escuelas funcionen como empresas porque en educación no es aceptable que haya escuelas mejores y peores, no es éticamente aceptable. Entonces, no se puede apostar a mecanismos de este tipo. Lo que si se puede es fomentar mecanismos de responsabilidad institucional y colectiva y también, en los directores, en las escuelas, pero compensado con el funcionamiento de las escuelas en red y políticas de promoción. En este sentido, por ejemplo, en la ley de Río Negro se había sugerido un mecanismo muy interesante de elección de los directores. Los aspirantes debían concursar para demostrar su aptitud para ser directores frente a juntas profesionales y, una vez demostrado esto, debían presentar su proyecto escolar ante un consejo, con participación de los maestros y profesores de la escuela y de los padres. En función de las características de este proyecto, el consejo debía decir a quien de la lista de personas calificadas quería como director.
ES: ¿Eso se aplica?
C.B: No, porque hubo enormes resistencias en el propio ejecutivo y en los docentes para aplicarlo. En San Luis, están haciendo concursos para directores. Concursos, por proyectos, y para que los directores permanezcan durante cuatro años en las escuelas y nada más. Para que mantengan su cargo docente, pero tengan que revalidar su cargo de director. Y esto se hace, también, en muchos lugares de Brasil. Yo creo que la autonomía tiene que ser pedagógica. Lo que tienen que saber los docentes y los directores es como enseñar y la autonomía tiene que ir de la mano de una participación de los padres, para el control, la supervisión y el acompañamiento a los equipos docentes, en aspectos tales como la asistencia, la convivencia, el compromiso y no para aspectos profesionales. Los profesionales deben ser evaluados por profesionales, con mecanismos más serios.
ES: Te hacemos la última pregunta. Posiblemente, este también es un tema para una entrevista aparte, pero como es algo que esta de moda... es el tema de Internet, de lo que más se ha hablado, en materia de educación, desde que está este gobierno. Pareciera que Internet va a resolver todo, incluso la calidad de la educación. Hubo una gran difusión del sitio de Internet que se va a armar, utilizando la donación de un empresario, Martín Varsavsky. ¿Quisieramos conocer tu opinión sobre este tema?
C.B: Internet es una herramienta más y es una herramienta que viene de la mano de una industria que da trabajo aunque, por ahora, fundamentalmente, en los países centrales. Por eso, esta claro que es muy impulsada desde EE.UU., país que es el principal productor en este tema. Pero, también, yo creo que hay mucho de leyenda blanca con esto de las nuevas tecnologías. Nadie aprende nada en contacto con un instrumento o con un portador, a menos que haya un proceso interactivo personal que incentive en los chicos y los jóvenes sus propios procesos mentales prácticos, que son costosos y que siempre tienen que estar intermediados por la relación humana. A partir de cierto punto, es cierto, la gente se independiza y puede usar las herramientas para su propio aprendizaje. Esto pasa con los libros, pasa con las técnicas, con las máquinas de todo tipo. Y está claro que esto pasa y va a pasar, también, con Internet. Pero para poder usar las nuevas tecnologías, los chicos tienen que saber leer, escribir y pensar. Y para aprender a pensar, tienen que estar en contacto con personas que piensen. Además, para poder usar bien estas nuevas tecnologías, tienen que estar en contacto con personas y practicas sociales, con las que aprendan valores que tengan que ver con esto de bien, porque lo de bien, no solo tiene que ver con resolver problemas materiales, tiene que ver también con el sentido ético de las acciones. Y esto, Internet no se lo enseña a nadie.
ES: En fin, esto es todo. Te agradecemos mucho que nos hayas recibido y todo lo que, con tanta generosidad, nos has contado. No dudamos que será un importante aporte para el conocimiento de estos temas por parte de toda la comunidad de nuestro colegio. Y. también, queremos desearte mucho éxito en el nuevo cargo que pronto asumirás. Muchas gracias.
Entrevista realizada por Virginia Curchmar y Roberto Wolfenson
Nota: Los comentarios de Maria Echart fueron tomados del informe especial ("Reformando los escuelas públicas de Argentina") de la revista "Comments Argentina" (pág 34, Abril de 2000), publicada por la Cámara de Comercio argentino-americana. El artículo original está escrito en inglés.
Durante una de las conversaciones telefónicas previas a la entrevista, destacamos la importancia de ser la nueva directora de un organismo que el famoso pedagogo suizo Jean Piaget condujo durante casi 40 años (1929 a 1967). El comentario de Cecilia fue: "mirá, en eso no pienso porque si no la carga es tan grande que..."
"Por favor, aclaren que todo lo que les conté fue solo como profesional argentina con experiencia en el tema. Todavía no asumí el cargo"